La psiquiatría del alma asigna valor único y excepcional a la experiencia subjetiva de cada persona, el resultado de una interacción inédita e irrepetible de su propia historia de vida, su visión del mundo, sus sueños, sus fantasías, sus deseos, autoimágenes, sus relaciones, sus pensamientos, sus sentimientos, emociones y sus reacciones psicológicas.
Desde la aceptación incondicional, La psiquiatría del alma trasciende rótulos o etiquetas diagnosticas, los juicios de valor frente al sufrimiento psíquico para ayudar a las personas que sufren.
La psiquiatría del alma, pretende ser un enfoque integrativo, que desde el conocimiento de diferentes teorizaciones, y modelos terapéuticos intenta aproximarse genuinamente a la complejidad humana, y sobre todo al extenso potencial creativo, y sanador que una vez activado, puede sobreponerse a los desafíos, dificultades y conflictos. La naturaleza del ser humano, es estar sano y ser feliz y el potencial curativo no se encuentra en ninguna teoría ,modelo o esquema en particular, se encuentra en el mundo interior de cada persona, y se activa una vez se sanen los patrones cognitivos y emocionales rígidos y automáticos, que coartan la percepción y la conciencia.
Partiendo de los avances científicos y el uso de herramientas terapéuticas, psiquiatría del alma propone un enfoque integrativo y coherente con la naturaleza, la complejidad y la infinitud de la experiencia humana.
"El ser humano forma parte de la totalidad espacial y temporalmente limitada a la que denominamos universo y, en una especie de ilusión óptica de la conciencia, se experimenta a sí mismo, a sus pensamientos y a sus sentimientos, como algo separado del resto. Esta ilusión es un tipo de prisión que nos circunscribe a nuestros deseos personales y al afecto por las personas que más cerca se hallan de nosotros. Nuestra tarea es liberarnos de esa cárcel y ampliar el círculo de la compasión hasta llegar a abrazar a todas las criaturas viras y a la totalidad de la naturaleza, en todo su esplendor". Albert Einstein
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